Estados Unidos se está enfrentando a varias crisis que están poniendo a prueba los cimientos de su poder global. Resulta imposible ignorar la creciente contradicción entre la capacidad financiera de la primera potencia mundial y sus ambiciones…
Estados Unidos se está enfrentando a varias crisis que están poniendo a prueba los cimientos de su poder global. Resulta imposible ignorar la creciente contradicción entre la capacidad financiera de la primera potencia mundial y sus ambiciones geopolíticas. La nación que durante décadas actuó como el garante indiscutible del orden liberal internacional se encuentra ahora mismo en una posición bastante complicada. Para que lo entiendan en un lenguaje sencillo: si una empresa, grande o pequeña, a lo largo de años gasta más dinero del que gana llegará un momento en que simplemente no podrá pagar más al banco y deberá declararse en bancarrota. La analogía es la misma: si EE.UU. gasta más dinero del que recibe eso es insostenible. Entonces ¿cómo sobrevive EE.UU.? Pues porque tiene la maquinita de imprimir dólares, que es la moneda de intercambio global. Pero esa baraja tiene un límite: cuando el resto del mundo deja de confiar en tu moneda, la maquinita solo imprime papel mojado.